La final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 además de reunir a miles de aficionados en el Estadio de Nueva York/Nueva Jersey, también congregó a los principales representantes de los tres países que organizaron el torneo.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, asistió al encuentro decisivo del campeonato y ocupó un lugar en el palco principal junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el primer ministro de Canadá, Mark Carney; la primera dama estadounidense, Melania Trump, y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

Sheinbaum arribó a Nueva York la noche previa a la final, donde fue recibida por integrantes de la comunidad mexicana que radica en la ciudad y por simpatizantes que acudieron a darle la bienvenida. Antes de trasladarse al estadio, la mandataria compartió un mensaje de agradecimiento dirigido a los connacionales que la recibieron.
Gracias por recibirme con tanto cariño en Nueva York. Son más que correspondidos. Mexicanas y mexicanos trabajadores, los quiere y admira todo México 🇲🇽 pic.twitter.com/saoUSJy2eb
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) July 19, 2026
Durante la mañana del domingo salió del Hotel Kimpton Ashbel, ubicado sobre Park Avenue, en Manhattan, acompañada por el canciller Roberto Velasco, para dirigirse al inmueble donde se disputó el último partido del torneo.
Una invitación para presenciar el cierre del Mundial 2026
El partido enfrentó a las selecciones de Argentina y España en el Estadio de Nueva York/Nueva Jersey, ubicado en East Rutherford, y puso punto final a un torneo que durante varias semanas concentró la atención deportiva internacional.
Aunque la coincidencia de los mandatarios alimentó expectativas sobre posibles encuentros diplomáticos, hasta ese momento el Gobierno de México no informó sobre la realización de reuniones privadas o trilaterales entre Sheinbaum, Trump y Carney, ni con otras autoridades estadounidenses.
El Mundial 2026 cerró con una imagen memorable para Norteamérica
La edición de 2026 quedó marcada como la primera Copa Mundial organizada de forma conjunta por tres países, un modelo que implicó la coordinación de sedes distribuidas entre México, Estados Unidos y Canadá. La asistencia de los jefes de Gobierno de las naciones anfitrionas al partido por el título representó el acto protocolario que acompañó el cierre del certamen y reflejó la cooperación que hizo posible la organización del evento.

Durante semanas, millones de aficionados siguieron un torneo que recorrió ciudades de los tres países y que concluyó con una final disputada ante un estadio repleto y con la presencia de autoridades, dirigentes deportivos e invitados internacionales. La imagen de Claudia Sheinbaum, Donald Trump y Mark Carney compartiendo el palco principal quedó como uno de los momentos institucionales que acompañaron el desenlace de un Mundial que abrió una nueva etapa para la organización de la máxima competencia del futbol internacional.